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Soy Diego Dumont, especialista en comercio exterior. Mi trabajo es conectar lo que pasa en el mundo con lo que termina pasando en la economía argentina y en la vida concreta de las personas: desde las decisiones de una empresa hasta las de la tía Marta del barrio María Selva. Soy Contador Público Nacional (UNL), especialista en Comercio Exterior (UNR), Magíster en Economía Aplicada (Universidad Austral) y Despachante de Aduana. Dirijo DMF Comercio Exterior, soy inversor profesional (ICB) y desde hace más de veinte años acompaño a empresas en decisiones de importación y exportación. Escribí tres libros sobre comercio internacional y soy columnista en El Cronista y LT10 (ex La Nación). Mi frase preferida: “No te des por vencido ni aun vencido porque sino viene un chino y te mete en la heladera”. ¡Bienvenidos! 📘 Blog de Comercio Exterior: www.diegodumont.blogspot.com 🐦 Twitter/X: @diego_dumont

lunes, 20 de febrero de 2017

Amigarse con la tecnología: eliminación de aranceles de importación en Informática y Telecomunicaciones

Por Diego Dumont
Tal como se esperaba, el Gobierno eliminó el arancel de importación a determinados bienes relacionados con Informática y Telecomunicaciones, según puede verse en cuadro abajo. La medida empieza a regir desde el 31 de marzo de 2017 para tablets, netbooks, notebooks y unidades de proceso; y desde mañana para el resto de las mercaderías.







Con el sinceramiento de precios se buscaba quitar el costo financiero, pero aun faltaba este punto para estar a tono con un mundo que tiene a los países asiáticos con importantes ventajas en la producción de Hardware, mientras que en occidente el potencial está de la mano del Software. En el caso de Argentina, con excelente calidad de ingenieros para el desarrollo en sistemas y videojuegos.

Esta medida morigerará el turismo de compras a otros países como Chile, donde la tecnología ya ingresaba a arancel 0 merced a Acuerdos de Libre Comercio que tiene ese país con Estados Unidos, China, Japón y Corea.

Quedan pendientes otros productos que siguen gravados con altos aranceles como monitores (12%), celulares (arancel 16%), TVs y consolas (Arancel importación 20%); y también dar solución al tema social reubicando a los trabajadores del sur afectados en cadenas productivas según el perfil de nuestro país (insisto con el software).

Los aranceles caros en IT generan una transferencia de la gente y sector productivo a pocos empresarios, y hace perder energías en una competencia imposible con los países asiáticos productores de hardware (por eso Estados Unidos tiene Silicon Valley como polo tecnológico y se ha desentendido del hardware, salvo excepciones).

Habrá que que ver en cuanto incide la eliminación de aranceles sobre el precio de venta al público en los próximos meses, sobre todo teniendo en cuenta que es un sector en el que grandes importadores han remarcado hasta un 100% en la venta retail doméstica. Nos vemos!


domingo, 5 de febrero de 2017

Poder financiar es poder vender. Forfaiting: lo que Pedro quiere, lo que Juan no encontraba y lo que Argentina necesitaba.

Fuente: http://itfa.org- Asociación Internacional de Forfaiting
Por Diego Dumont, para LA NACION, 09/02/2017
( http://www.lanacion.com.ar/1982913-forfaiting-poder-financiar-es-poder-vender)

Juan, un exportador argentino, pretende colocar su producto en el exterior, quiere cobrar lo antes posible para recuperar el capital invertido y obtener su ganancia. De la misma forma, Pedro, el importador extranjero, necesita plazo de pago prolongado para incorporar los productos importados al proceso industrial (o comercial) evitando distraer valioso capital de trabajo de antemano. Es un caso sumamente frecuente que puede terminar con una venta frustrada.

Cuando las políticas de promoción a las exportaciones no constituyen una cuestión de Estado, quedan más bien atadas de manos a los vaivenes del contexto. Así ha sucedido en Argentina a pesar de tener una Ley Nacional (23101), vigente desde hace más de 30 años, que ha sido insuficientemente acompañada y enriquecida reglamentariamente.

¿Por qué Juan no podía con Pedro?. La carroza por delante.
Después de la crisis del 2001, con la creación del Mercado Único y Libre de Cambios en 2002 (que no ha sido ni “único” ni “libre”), se obligó a los exportadores  argentinos a adelantar sus cobros al exterior a plazos preestablecidos según la mercadería, que se perpetuaron -con variaciones mínimas- aún en tiempos de mayor bonanza, llegando a un máximo de un año y tocando el  mínimo ridículo 15 días corridos en la etapa final del Gobierno anterior para graneles y sujetos vinculados. Si Juan quería financiar a Pedro, debía recurrir a fondos propios y a practicar cierto arte esotérico para calzar las prefinanciaciones y post-financiaciones de exportaciones a plazos cortos, con sus necesidades financieras, pero no  podía ofrecer plazos importantes -aunque quisiera- salvo excepciones que no vienen al caso.   Esto constituía una primer limitante al poder de venta argentino.

Sumado a esto, las líneas de financiación locales y extranjeras suelen acotarse cuando asoman vacas flacas en el horizonte. La consentida coexistencia de una dualidad cambiaria (blue/oficial), y las maltrechas Reservas Internacionales se transformaron en el chaleco de fuerza auto-ajustado para cualquier cambio posible. Y perdimos terreno. Y Juan perdía la venta a Pedro, Pablo y Vilma.

Sucede, querido lector, que un país que tiene que exportar –como el nuestro- (y “tiene” en negritas), porque su producción y capacidades supera con holgura al consumo interno en varios rubros (y necesita esos dólares para importar lo que no produce o produce insuficientemente en cantidad o calidad), precisa condiciones apropiadas para competir. La competitividad no pasa por una calificación mágica, sino más  bien por una decisión política, y abarca variables que van desde el desde el tipo de cambio competitivo, hasta infraestructura, ausencia de “burrocracia” en las gestiones, reglas claras, conciencia exportadora en el empresariado, acuerdos con socios comerciales para sortear barreras técnicas y facilitar el intercambio, la no exportación de impuestos, y entre seguramente  muchas otras más, precisamente la capacidad de financiar.

Juan necesitaba la carroza atrás del caballo y no al revés. Así lo entienden en el mundo los países más exitosos en el comercio, y sabiendo que los bancos privados no resuelven  todos los problemas del exportador, suelen crear las llamadas Agencias de Crédito a la Exportación -públicas o mixtas- (ACE o ECA en inglés, por Export Credit Agencies) enfocadas específicamente en la fuerza exportadora. A modo de ejemplo, los países de la OCDE - “el club de los ricos” en el que Argentina quiere fichar- , tienen una o más ACE para motorizar sus exportaciones. http://www.oecd.org/trade/xcred/eca.htm. 

La carroza por detrás

Argentina no integra aún la OCDE pero tiene su ACE: el Banco de Inversiones y Comercio Exterior. Con reciente  la ampliación a 3650 días del plazo para ingreso de divisas de todas las mercaderías de la nomenclatura (Resolución 47 E de Secretaría de Comercio), y con un marco de tipo de cambio más estable, se abrió la calle del Forfaiting, o Forfait como se conoce en francés, idioma del que proviene. Una herramienta que permite a Juan financiar a Pedro hasta un plazo máximo de 10 años  y a Pedro pagar hasta dicho plazo. Juan cede al BICE (forfaiter) el derecho de cobro del crédito de la exportación a Pedro, documentado con una letra de cambio aceptada por Pedro, un pagaré emitido por Pedro, Carta de Crédito, etc.. Luego Juan cobra el total, deducidas las comisiones y gastos bancarios. 

La operatoria puede incluir -y de hecho en la línea del BICE sucede- la presentación de una garantía que lo satisfaga, porque una vez aceptada la operación, Juan se desentiende de riesgos políticos y de transferencias.  Era muy necesario para una Argentina que busca hacer despegar sus exportaciones y estar "en talla" para el comercio, un instrumento de esta importancia, al que la propia Cámara de Comercio Internacional de París dedicó especial atención para facilitar la operatoria, con las reglas de uso voluntario URF 800 (2013).

Aquí  la ficha de la línea de  Forfaiting ofrecida por el BICE. Nos vemos.




viernes, 13 de enero de 2017

Entrevista Radio Conexión Abierta CABA 13.01.2017 - #COMEX #VUCE


Columna de hoy en EL CRONISTA.





Por Diego Dumont. 
para el Cronista Comercial

En los últimos días hemos presenciado los albores de la puesta en marcha -estimada en cinco años- de la Ventanilla Única del Comercio Exterior Argentino (VUCE) -la ‘Single Window’ nacional-.

Después de una experiencia acotada a administrar las importaciones en 2012 y 2013, hubo un relanzamiento general con el Decreto 1079 el año pasado, y en los primeros días de enero se empezaron a volcar algunas operaciones del INV y SENASA, únicos dos organismos oficialmente adheridos hasta el ahora.
Contexto internacional:

Argentina es uno de los últimos países en sumarse seriamente a esta tendencia global. Primero, y mucho antes de llamarse VUCE, Singapur y Hong Kong, pusieron en marcha la idea con TradeNet en 1989, y TradeLink, en 1997. En 2004, la Comisión Económica de Naciones Unidas para Europa la definió como un ámbito (virtual) “que permite a las partes involucradas en comercio y transporte presentar información comercial y/o documentos por única vez, para cumplir requerimientos para importación, exportación o tránsito de mercaderías”. 

En 2005, se sumó la OMA, adoptando en Bruselas el Marco ‘SAFE’ para Asegurar y Facilitar el Comercio; y en 2013 la OMC, con el Acuerdo de Facilitación del Comercio de Bali, que está próximo a entrar en vigencia, y prevé expresamente la VUCE. 

Hacia 2012, según el Banco Mundial, de 150 países, 49 ya estaban dentro del sistema de VUCE. En Latinoamérica los pioneros fueron Colombia y Perú, en 2006, y después otros como México y Ecuador, en 2010; Chile y Bolivia en 2011; Uruguay en 2013 y Panamá y Argentina, en 2016.

La implementación de Ventanillas facilita el comercio, simplifica procesos, mejora controles estatales, otorga previsibilidad, dota de transparencia al Estado y reduce costos del comercio exterior (se estima un ahorro anual para Argentina, de u$s 6500 millones).

Muchísimo por hacer
Aún estamos muy relegados en rankings como el Doing Business del Banco Mundial en lo que refiere a comercio transfronterizo (puesto 117 de 190). Hay decenas de organismos con los que celebrar acuerdos, y la experiencia enseña que a veces los obstáculos son más políticos que técnicos. Por estos motivos, se eligió una adopción gradual, versus una de tipo ‘big bang’.
Un detalle a encajar, son las corrientes proteccionistas que invitan a simplificar trámites de exportación por sobre los de importación. Hay aún una presencia importante del papel en las transacciones y un Sistema de Aduana -Malvina- con techo en Windows XP, sin soporte Microsoft, cuando algunos países adoptan con la VUCE nuevos Sistemas aduaneros.

La lección internacional dice que el principal requisito para lograr la VUCE, es una voluntad política de hierro. El camino no es fácil, pero se dice, el primer paso no lleva a la meta, pero te saca de donde estás.

miércoles, 11 de enero de 2017

Entrevista Diario El Economista 11.01.2016 - Ventanilla Única del Comercio Exterior

Comparto entrevista que me hizo diario El Economista, difundida por Cancillería Argentina.

Las ventajas de la ventanilla única serán progresivas

LOS EFECTOS NO SERÁN INMEDIATOS PERO SE AHORRARÁN COSTOS Y SE ALENTARÁ LA INCURSIÓN INTERNACIONAL DE LAS EMPRESAS, SEGÚN ANALISTAS

La reciente puesta en marcha de la Ventanilla Unica del Comercio Exterior Argentino (VUCEA) ya abrió interrogantes y expectativas para las empresas importadoras y exportadoras.
Si bien la iniciativa fue bien recibida, queda por develar cuál será su verdadero impacto y los desafíos que interfieren en su implementación. La Ventanilla Unica (Single Window en inglés) es parte del Acuerdo de Facilitación de Comercio de 2013, alcanzado en las negociaciones multilaterales de la Organización Mundial de Comercio (OMC). La prueba piloto que se puso en marcha oficialmente en enero se centra por ahora en las operaciones del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y del Instituto Vitivinícola Nacional (INV) aunque involucrará a largo plazo a más de 35 organismos públicos y privados. La VUCEA busca fundamentalmente digitalizar, agilizar, sistematizar y hacer más trasparente las autorizaciones y certificaciones del comercio exterior.

Las ventajas y resultados que destacan los analistas son bastante claros: ahorra tiempos, facilita las operaciones, aúna criterios e información, mejora los controles, evita la duplicación de transacciones y trámites; y hace a todo el sistema aduanero más eficiente. Asimismo, permite reducir procesos ilegales y, fundamentalmente, ahorra costos para el Gobierno, las empresas y los intermediarios. “La OMC ha estudiado el tema y muestra que cuanto más ágil, más fácil y flexible es el comercio, se reducen los costos y se alienta la ampliación de la incursión internacional de las empresas”, explica Marcelo Elizondo, de la consultora DNI.“Los costos administrativos en frontera son tanto o más altos que las trabas arancelarias y la Argentina es uno de los países más burocratizados en términos de comercio internacional”.

Desafíos en trámite Pero la implementación, al parecer, no es tan simple y llevará un tiempo. Fuentes del Ministe- rio aseguran que si todo marcha bien se pondrá en funcionamiento de forma completa e integral para el 2021. “No se trata de poner todos los trámites en línea”, dice Elizondo. “Hay que tratar de crear todo un sistema que apunte a ser más eficaz, más simple y con plazos más reducidos”. En este proceso el Gobierno deberá implementar normas y también invertir en recursos humanos y tecnológicos para asegurar el éxito del nuevo sistema.

Los analistas confiesan también que la VUCE permitiría pensar un comercio más transparente, con las mismas reglas para todos. Esto puede llegar a ser un desafío– sostienen– en un contexto en el que a falta de regulaciones claras, los detalles de las grandes operaciones del comercio local tienden a querer cerrarse con arreglos particulares.

Por otra parte, Diego Dumont, Despachante de Aduana y Especialista en Comercio Exterior, asegura en una columna escrita para el Centro Despachantes de Aduana (CDA) que una de las tareas más difíciles es armonizar y acordar con todos los organismos de otros países y agencias estatales locales, y que, por ese motivo, la implementación siempre es progresiva.


“Y un detalle no menor –destaca– son las nuevas corrientes proteccionistas, que hacen que los países se enfoquen mucho más en simplificar trámites de exportación por sobre los de importación”. Pablo Furnari, especialmente en marketing, “mas allá de la informatización en temas aduaneros, venimos con una cultura muy “presencial” ante la Aduana y otros organismos intervinientes en el comercio exterior”, destaca. 


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