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Soy Diego Dumont, especialista en comercio exterior. Mi trabajo es conectar lo que pasa en el mundo con lo que termina pasando en la economía argentina y en la vida concreta de las personas: desde las decisiones de una empresa hasta las de la tía Marta del barrio María Selva. Soy Contador Público Nacional (UNL), especialista en Comercio Exterior (UNR), Magíster en Economía Aplicada (Universidad Austral) y Despachante de Aduana. Dirijo DMF Comercio Exterior, soy inversor profesional (ICB) y desde hace más de veinte años acompaño a empresas en decisiones de importación y exportación. Escribí tres libros sobre comercio internacional y soy columnista en El Cronista y LT10 (ex La Nación). Mi frase preferida: “No te des por vencido ni aun vencido porque sino viene un chino y te mete en la heladera”. ¡Bienvenidos! 📘 Blog de Comercio Exterior: www.diegodumont.blogspot.com 🐦 Twitter/X: @diego_dumont
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viernes, 4 de abril de 2014

Cuba para mí - 6 Tips para exportar a la isla


Acabo de llegar de Ciudad de Panamá y La Habana. Fui por trabajo,  4 días a Expocomer en Panamá, y una semana con visita a trading en La Habana. 

Les dejo  6 tips para exportar a Cuba y una reflexión sobre la vida en la isla, que no tiene nada que ver con comercio exterior (o si..). 

Nos vemos...


Tips para exportar a Cuba

  1. Los barcos y aviones que van a Cuba no pueden tocar suelo estadounidense antes, porque sino le decomisan la mercadería.
  2. Los barcos y aviones que van a Cuba no pueden tocar suelo estadounidense después, porque no los dejan entrar.
  3. Las facturas de venta deben hacerse en euros, preferentemente. Si se factura en dólares cuando Cuba paga, Estados Unidos le embarga el dinero.
  4. Hay que armarse de paciencia para la negociación, los cubanos viven en cámara lenta.
  5. Las importaciones son monopolio del Estado, que se asegura de esa manera, una administración controlada de los escasos dólares y una reventa a bajo precio a la población de los productos de consumo. Ejemplo, si hay que importar leche, el MINAL (Ministerio de Alimentos de Cuba) solicita cotizaciones y realiza la importación. Se autoriza a unas pocas empresas extranjeras proveedoras del Gobierno a tener sede en la isla.
  6. Algunas empresas sufren represalias de Estados Unidos por vender a Cuba bienes finales o insumos. Muchos de los principales proveedores de Cuba están en China, Rusia e Israel.


Las principales exportaciones de Cuba son los servicios: turismo y profesionales que trabajan en el exterior (por los que el Gobierno percibe un porcentaje de sus ingresos). En cuanto a mercaderías, lo principal es el níquel, el tabaco, el café y el ron. El azúcar ya no es tan importante desde que en el mundo se consiguió extraer por otros medios (por ejemplo, desde la remolacha).

La Habana, 20 años después

Ingresar a La Habana produce una desorientación inmediata, sobre todo después de venir de una ciudad cosmopolita y materialista, en mi caso, Panamá. Necesitamos reorganizar ideas y acostumbrarnos  a un mundo totalmente diferente a cualquier cosa que pueda verse de la isla hacia afuera. Enseguida te das cuenta que estás en el Aeropuerto de La Habana, cuando bajás del avión (único vuelo arribado a esa hora) y te vas a esperar las valijas… pasan quince minutos y nada. De repente: valija… nada de nuevo, transcurren otros 10 minutos: valija, valija… otros 5 minutos de meditación y: valija. Es así hasta completar las de más de cien personas. Inevitable… el tiempo es eterno en La Habana. No tenés wifi, la señal del teléfono es mala o no tenés el roaming activado porque sabés que por el excesivo precio que paga Cuba por el derecho de uso de satélites yanquis vas a pagar la cuenta  en lingotes de oro. No hay muchos televisores en los comercios, nada de publicidad privada. Sólo vos y el de al lado que tiene la mirada como si hubiese visto la luz mala… como vos. Cada minuto te hacés más amigo de las personas que te circundan, volvés a la verdadera comunicación, la que hemos perdido en las ciudades modernas. De repente una mujer pálida con un idioma cerrado grita: “One hour to get my luggage!”. Rápida, una trabajadora aeroportuaria replica: “We are sorry but this is La Habana madame!.  Me digo “Claro, no se puede venir a La Habana y querer seguir viviendo como en el primer mundo (ni como en el segundo o tercero), pero también yo tenía mucho por aprender.  

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