Bienvenidos...

Soy Diego Dumont, especialista en comercio exterior. Mi trabajo es conectar lo que pasa en el mundo con lo que termina pasando en la economía argentina y en la vida concreta de las personas: desde las decisiones de una empresa hasta las de la tía Marta del barrio María Selva. Soy Contador Público Nacional (UNL), especialista en Comercio Exterior (UNR), Magíster en Economía Aplicada (Universidad Austral) y Despachante de Aduana. Dirijo DMF Comercio Exterior, soy inversor profesional (ICB) y desde hace más de veinte años acompaño a empresas en decisiones de importación y exportación. Escribí tres libros sobre comercio internacional y soy columnista en El Cronista y LT10 (ex La Nación). Mi frase preferida: “No te des por vencido ni aun vencido porque sino viene un chino y te mete en la heladera”. ¡Bienvenidos! 📘 Blog de Comercio Exterior: www.diegodumont.blogspot.com 🐦 Twitter/X: @diego_dumont

jueves, 9 de abril de 2026

Comunicacion 8417 BCRA

 


El BCRA  publicó la Com A 8417. https://www.bcra.gob.ar/archivos/Pdfs/comytexord/A8417.pdf

El Gobierno está aprovechando un momento de calma cambiaria —con menor presión sobre el dólar— para introducir flexibilizaciones graduales sin desordenar el mercado. No es timing casual: es estrategia. Se afloja cuando hay margen, no cuando hay tensión.

En ese contexto, la A 8417 marca un cambio de lógica. El BCRA empieza a abandonar el control rígido del flujo de divisas y avanza hacia un esquema más sofisticado, donde reemplaza obligaciones por incentivos.

La eliminación de la obligación de liquidar exportaciones para personas humanas (punto 1) y su extensión a servicios (punto 2) rompe con uno de los pilares históricos del cepo: la apropiación directa de los dólares del sector privado.

El (punto 3) introduce una segmentación explícita dentro del régimen de exportaciones cuando el importador sea una sociedad controlada por el exportador argentino. La norma establece condiciones diferenciales para aquellos exportadores que no hayan superado los USD 200 millones en el año calendario previo (punto 3) .

El (punto 4) profundiza esta lógica, pero desde un enfoque sectorial. Extiende a 365 días el plazo de ingreso y liquidación de divisas para determinadas exportaciones, identificadas por capítulos específicos de la Nomenclatura Común del Mercosur (NCM) (punto 4) :  Estos capítulos corresponden a sectores concretos de la economía: cueros y pieles (industria del cuero. Prendas y complementos de vestir, calzado, sombreros y tocados y partes de reactores) -  Al extender el plazo a 365 días, permite que el exportador administre sus divisas en el tiempo, en lugar de liquidarlas de manera inmediata.

Ahora bien hay puntos que  sigue controlando.  El punto 7 permite  que una persona transfiera dólares desde su cuenta local en moneda extranjera a una cuenta propia en el exterior, pero bajo una condición clave: si lo hace, debe firmar una declaración jurada comprometiéndose a no usar esos fondos —ni directa ni indirectamente— para operar dólar financiero (CCL) durante los siguientes 90 días (punto 7.2). La excepción permite operar en dólar financiero solo si se trata de inversiones en deuda local o reinversión de cobros en moneda extranjera, siempre que se cumplan plazos mínimos de permanencia o reinversión (puntos 7.2.1 y 7.2.2).

El punto 7.2 exige una declaración jurada que compromete a no operar dólar financiero indirecto durante 90 días. Este es el corazón del esquema. El BCRA no teme perder control en el comercio. Teme perderlo en el arbitraje financiero.

Por eso, el diseño es este: Afloja en exportaciones (puntos 1 a 4)  y  Endurece en el canal financiero (punto 7)

En paralelo, aparecen señales de normalización financiera. Se facilita el acceso al mercado de cambios para pagos de deuda (punto 5), se eliminan restricciones operativas como adelantos en el exterior con tarjeta (punto 6) y se flexibilizan condiciones para operaciones con vinculadas (punto 8). Esto apunta a recomponer el funcionamiento del sistema financiero externo.

En síntesis, la A 8417 no es una apertura. Es un rediseño. El BCRA deja de intentar controlar cada dólar y pasa a controlar los comportamientos que pueden desestabilizar el sistema. Introduce segmentación (punto 3), diferenciación sectorial (punto 4) y mantiene un control firme sobre el arbitraje financiero (punto 7.2).

buen jueves!

 


miércoles, 8 de abril de 2026

Webinar Tarifar Acuerdo Mercosur Union Europea. Cómo no quedar afuera 28/04/2025

 Enlace: https://web.tarifar.com/capacitaciones/cursos-in-company/acuerdo-mercosur-ue-como-no-quedar-afuera/



Mi columna en El Cronista. Arranca el acuerdo Mercosur-Unión Europea: los filtros, cupos y cómo leer la letra chica para no quedar afuera


Acuerdo Mercosur – UE. Cinco claves para no quedar afuera

👉 https://www.cronista.com/economia-politica/arranca-el-acuerdo-mercosur-union-europea-los-filtros-cupos-y-como-leer-la-letra-chica-para-no-quedar-afuera/

En tres semanas entra en vigencia el acuerdo Mercosur–Unión Europea, después de casi 20 años de negociación. Es, sin dudas, uno de los hitos más importantes del bloque desde su creación: conecta dos regiones que superan los 700 millones de personas y un PBI de más de USD 22 billones, con el objetivo de reducir aranceles, facilitar el comercio e integrar cadenas globales de valor.

Querido lector, mucho se ha dicho sobre beneficios, oportunidades y geopolítica. Pero hay algo mucho más importante que está pasando por debajo del radar: el acuerdo ya empezó… y el verdadero partido no se juega en los aranceles.

 

1. Lo que entra en vigencia no es todo el acuerdo

Lo que comienza ahora no es el tratado completo, sino su parte comercial: el llamado acuerdo interino.

¿La razón? Europa todavía no logra aprobar el acuerdo integral. Francia —junto con Polonia e Irlanda— cuestiona tanto el contenido como el mecanismo de aprobación. Frente a ese bloqueo, la Unión Europea recurre a una herramienta que ya utilizó con Canadá, Japón y Vietnam: avanzar primero con lo que sí puede decidir sola, el capítulo comercial.

Traducción simple: mientras la política discute, el comercio avanza. Y el que entienda esto antes, llega antes.

 

2. El verdadero filtro no son los aranceles

Acá está uno de los errores más comunes: creer que el acceso al mercado depende solo de bajar aranceles.

El propio acuerdo es claro: cada parte mantiene sus reglas sanitarias, técnicas y ambientales. Es decir, los estándares pasan a ser el verdadero filtro del comercio.

Y esto no es menor. Cumplir con certificaciones, trazabilidad, ensayos o etiquetado puede costar cerca del 4,7% del valor agregado. Para una gran empresa, es un costo más. Para muchas PyMEs, directamente puede ser la diferencia entre exportar o mirarlo por TV. La sustentabilidad deja de ser marketing y pasa a ser barrera de entrada.

En ese contexto, hay dos normas que cambian las reglas del juego:

El CBAM: desde 2026, los productos con mayor huella de carbono van a pagar más para entrar a Europa.

El EUDR: exige demostrar, con coordenadas geográficas, que productos como carne, soja o madera no provienen de zonas deforestadas después de 2020.

Lo que antes era “valor agregado”, hoy es requisito técnico. Y al que no lo entienda lo agarra la motosierra verde.

 

3. La apertura es real, pero no es inmediata

El acuerdo crea una zona de libre comercio, pero no de un día para el otro.

La Unión Europea eliminará aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur y dará acceso preferencial a otro 7,5%. Pero los tiempos importan.

Europa abre más rápido. El Mercosur, más lento. En algunos sectores sensibles —como el automotor— la desgravación puede llevar hasta 15 años.

Esto no es un shock, es un proceso. Y como todo proceso, premia a los que se preparan antes.

 

4. Los cupos: donde el que llega primero, gana

Cuando aparecen los cupos, cambia completamente la lógica.

El acuerdo fija volúmenes, pero no define en todos los casos cómo se reparten. Establece principios generales —transparencia y no discriminación—, pero deja la administración en manos de cada parte.

En algunos productos, directamente aplica el criterio de orden de llegada. Vehículos, chocolates, productos de confitería o ciertos quesos europeos funcionan así.

El acuerdo define el tamaño de la torta. Pero no cómo se reparte dentro del Mercosur.

Y en ese escenario, no alcanza con ser competitivo: hay que ser rápido.

 

5. Saber surfear el acuerdo

Acá es donde se juega la diferencia. Hay que actuar sobre el Acuerdo Interino publicado por Cancillería.

Exportadores:
Tienen que ir directo al Apéndice 2 A 1 del acuerdo interino y buscar su posición arancelaria en la Unión Europea. Ahí van a encontrar dos datos clave: el “tipo básico” (el arancel de partida desde el 1 de mayo de 2026) y la categoría de desgravación (los años hasta llegar a cero).

Un detalle clave: desde mayo hasta diciembre de 2026 es “año cero”.
Si la categoría es 0, el arancel cae a cero inmediatamente. Si es 7, el proceso llevará ocho años.

Si quieren medir la mejora concreta, pueden comparar con el arancel actual en TARIC. Por ejemplo, una máquina envasadora paga hoy 1,7%. Desde mayo, ese costo desaparece.

Pero cuidado: si aparece algo distinto a un número, hay que ir a los anexos (2 A Sección A o B). Ahí están los tratamientos específicos. Ignorarlos es jugar a ciegas.

 

Importadores:
Deben hacer el mismo ejercicio, pero en el Apéndice 2 A 2. La lógica es idéntica, con una diferencia: acá se habla de “categoría de escalonamiento”.

Si aparece, por ejemplo, un “15”, significa que la apertura será en 16 períodos (incluyendo el año cero). Si aparece algo como “15V”, hay un régimen especial que hay que buscar en los anexos.

Traducido: no todos los productos se abren igual, ni al mismo ritmo. Y ahí está la oportunidad.

 

Hay consenso en economía internacional en que el comercio hace que los países, en conjunto, ganen. Pero eso no significa que las empresas ganen por igual. Eso lo explicó muy bien Ronald Jones con su teoría de factores específicos: en el corto plazo, hay sectores que despegan y otros que quedan más expuestos, porque no todos pueden adaptarse al mismo ritmo.

Llevado al acuerdo Mercosur–Unión Europea, esto es central. Habrá actividades en Argentina que encuentren nuevas oportunidades, mientras otras enfrenten más competencia. No es ideología, es cómo funcionan las economías reales. Uno descorcha y el vecino se preocupa. Por eso, entender rápido el acuerdo no es un lujo: es una ventaja. Para un exportador, puede ser la diferencia entre entrar primero a un cupo o quedarse afuera. Para un importador, anticiparse a mejores condiciones.

En este contexto, el que se mueve primero corre con ventaja. Porque los factores —la inversión, el conocimiento, la estructura productiva— no cambian de un día para el otro. Y ahí está la clave: el comercio abre oportunidades… pero no espera a nadie.

 


lunes, 30 de marzo de 2026

YPF: El juicio que podía meterse en tu bolsillo


Mientras muchos hacen cuentas para llegar a fin de mes, hubo un juicio que podía costarle a la Argentina USD 18.000 millones. No es un número lejano ni técnico: si ese dinero había que pagarlo, salía de algún lado. Y ese “algún lado” siempre termina siendo el mismo: inflación, deuda o ajuste. Es decir, vos.

Por eso el fallo del 27 de marzo de 2026 de la Cámara de Apelaciones de Nueva York importa más de lo que parece. No es solo una noticia judicial: es un alivio concreto para la economía cotidiana. Porque lo que estaba en juego era equivalente a casi la mitad de un presupuesto nacional.

 

Cómo llegamos a este punto

La historia empieza en los 90, cuando YPF se privatiza y su estatuto establece una regla clave: si alguien toma el control, debe ofrecer comprarle a todos los accionistas al mismo precio. Esa cláusula buscaba proteger a los inversores y dar confianza.

En 2012, el Estado argentino decide expropiar la compañía para recuperar el control energético. La decisión podía tener lógica económica, pero la ejecución dejó un problema abierto: no se hizo esa oferta a los accionistas minoritarios. La famosa "OPA".

Ahí aparece el conflicto. El grupo Petersen, que había comprado acciones financiándose con dividendos, queda sin ingresos cuando esos pagos se frenan y termina quebrando. Sus derechos son comprados por Burford Capital, que no era una petrolera, sino un fondo especializado en litigios que apuesta fuerte: paga poco y busca ganar mucho.

En 2023, la justicia de primera instancia en Estados Unidos condena a la Argentina a pagar más de USD 16.000 millones, que con intereses escalan a unos USD 18.000 millones.

Pero ahora la Cámara cambia el eje: sostiene que el estatuto de YPF no es un contrato clásico y que una ley soberana de expropiación está por encima de ese tipo de reglas privadas. Con ese argumento, revoca la condena principal. El resultado: la Argentina, al menos por ahora, se evita un golpe financiero enorme.


Lo que no se ve: costos y lecciones

La buena noticia no borra lo que ya pasó. Este proceso tuvo costos concretos: unos USD 5.000 millones pagados a Repsol y cerca de USD 1.000 millones en honorarios legales.

Pero hay algo más profundo. Mientras se discutía la “soberanía energética”, el país pasó de exportar energía a importarla masivamente. De un superávit de más de USD 6.000 millones se pasó a un déficit cercano a USD 7.000 millones en pocos años. Se subsidiaba energía cara del exterior mientras había recursos sin desarrollar en el propio suelo.

En paralelo, el riesgo del juicio funcionaba como una amenaza constante: si había que pagar USD 18.000 millones, la única salida era más deuda o más emisión. Y eso, tarde o temprano, se traduce en inflación, presión sobre el dólar y pérdida de poder adquisitivo.

Por eso este fallo también tiene impacto hacia adelante. Alivia esa presión, mejora el escenario para inversiones —especialmente en Vaca Muerta— y elimina una incertidumbre que pesaba sobre la economía.

El caso todavía no está cerrado del todo, porque quedan instancias posibles como la Corte Suprema de Estados Unidos, aunque con bajas probabilidades. Pero el mercado ya dio su veredicto: las acciones de Burford cayeron fuerte tras conocerse la decisión.

En mi opinión, la enseñanza es clara. La decisión de fondo puede ser discutible o defendible, pero cuando la ejecución falla, el costo termina siendo mucho mayor. En economía, las formas no son un detalle: son parte central del resultado.


 


domingo, 29 de marzo de 2026

La economía crece pero no donde vive la gente

Transcribo la nota que nos hizo LT10 el viernes  pasado, sobre este tema y les dejo el enlace publicado por la emisora.

 




Diego Dumont, especialista en comercio exterior, habló en LT10 y fue categórico al afirmar que, según los datos económicos, no existe una "invasión de importaciones" en la Argentina. Por el contrario, las estadísticas del primer bimestre del año muestran que las importaciones a nivel nacional cayeron casi un 12%. El especialista aclaró que el país no atraviesa un proceso de apertura comercial, sino de desregulación, ya que Argentina mantiene un arancel promedio del 14% como miembro del Mercosur, manteniéndose como un país históricamente cerrado y burocrático desde 1991.

Una economía "bipolar" y la caída en la producción Dumont describió la situación actual como una "economía bipolar". Mientras sectores como el campo (con un crecimiento del 25,1%), la minería (9,6%) y la energía muestran cifras positivas, la industria y el comercio sufren caídas del 2,6% y 3,2% respectivamente. Esta disparidad explica por qué, aunque el PBI haya crecido un 1,9%, la población no percibe una mejora en su bienestar.

Un dato especialmente preocupante para el especialista es la fuerte retracción en la importación de bienes de capital y bienes intermedios (piezas y accesorios para producir), lo que refleja una pérdida de fuerza en el aparato productivo nacional. En la provincia de Santa Fe, esta situación es aún más aguda: las importaciones cayeron más de un 30% en enero, afectando directamente a la segunda provincia exportadora del país.

El consumo y el desafío del empleo La caída en las ventas y la actividad comercial no se debe a la competencia extranjera, sino a la retracción del consumo por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios frente a la inflación. Dumont señaló que el gobierno busca un cambio de modelo para evitar que el consumidor pague precios excesivos por productos protegidos, pero reconoció que esta transformación es "trágica" para quienes pierden su empleo en el proceso, citando el caso de empresas que dejan de producir localmente para importar, como ocurrió recientemente en Santo Tomé.

Finalmente, el especialista destacó la necesidad de que el Estado intervenga en la reinserción y formación de los trabajadores afectados. Sugirió aplicar el concepto de nudges (empujones) del Nobel Richard Thaler para facilitar que la población pueda adaptarse a este nuevo esquema económico a través de capacitación y nuevas herramientas de formación


 


jueves, 26 de marzo de 2026

Argentina crece... pero no donde vive la gente


Se publicó hoy el Estimador Mensual de la Actividad Económica correspondiente a enero 2026.

La economía argentina arrancó el año con una foto engañosa: crece, pero renga!! . El #EMAE de enero mostró un +1,9% interanual y +0,4% mensual, con una tendencia-ciclo de +0,3% que confirma que la recuperación sigue, pero cada vez más lenta, como un motor que ya no acelera sino que regula . ¿Qué está pasando? El crecimiento sigue teniendo un nombre propio: agro + energía/minería. El campo voló +25,1% i.a. y fue el principal motor, acompañado por minería +9,6%, donde Vaca Muerta empieza a pesar en serio.

 

Pero del otro lado aparece la Argentina real: comercio -3,2% e industria -2,6%, es decir, consumo e industria todavía en modo contractivo. Traducido: la economía crece por lo que exporta, pero no por lo que consume ni produce puertas adentro. Y esto es clave: la tendencia-ciclo positiva pero baja muestra que el rebote fuerte ya pasó; ahora entramos en una fase más fina, donde sin recuperación del consumo y la industria, el crecimiento se vuelve frágil.

 

Ahora, comparado con lo que anticipaba Equilibra, el dato sorprendió para arriba. Ellos esperaban 0% interanual y caída mensual (-0,8%), con una economía sostenida exclusivamente por el agro y el resto cayendo . ¿Qué cambió? Que el nivel de actividad no solo no cayó, sino que siguió creciendo, y además con minería y servicios financieros empujando más de lo previsto. Pero en el fondo, Equilibra no estaba tan errado en la película estructural: cuando sacás el agro, la economía sigue débil. De hecho, el propio informe ya anticipaba eso: sin campo, la actividad caía. Y el EMAE lo confirma sectorialmente: la matriz de crecimiento sigue extremadamente concentrada. Entonces, a tu pregunta clave: sí, el campo sigue sosteniendo la actividad… pero ya no alcanza solo.

 

Lo más importante hacia adelante: la tendencia-ciclo positiva indica que no hay recesión en puerta, pero tampoco un boom. Estamos entrando en una economía de dos velocidades: exportadores (agro, petróleo, minería) creciendo fuerte vs. mercado interno (comercio e industria) todavía en deuda. Si esa brecha no se cierra, el 2026 puede terminar siendo un año de crecimiento… pero con sensación de estancamiento para la mayoría.





Visita a Movant - INFOBAE 26.03.2026


Hoy estuve en un medio de Buenos Aires hablando de comercio exterior… y me hicieron esta pregunta: por qué comunicás???. No había pensado la respuesta pero fue sentida ..
Porque los que trabajamos formando y divulgando conocimiento tenemos una responsabilidad enorme: hacer más libre al que está del otro lado. Libre para entender. Libre para decidir... Libre para no depender de lo que le dicen sin cuestionarlo. En la vida hacemos eso todo el tiempo. Si tenemos un problema de salud, vamos al médico. Si nos dice “bajá el colesterol”, confiamos.. cambiamos hábitos… y vivimos mejor. Bueno, en economía pasa lo mismo.Hay ideas que te ordenan. Y hay ideas que te encierran. Y ahí es donde siento que está mi lugar: traducir lo complejo, bajar a tierra lo que pasa en el mundo y ayudar a que más personas puedan tomar mejores decisiones. Porque al final del día, el conocimiento no es poder…ES LIBERTAD



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