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Soy Diego Dumont, especialista en comercio exterior. Mi trabajo es conectar lo que pasa en el mundo con lo que termina pasando en la economía argentina y en la vida concreta de las personas: desde las decisiones de una empresa hasta las de la tía Marta del barrio María Selva. Soy Contador Público Nacional (UNL), especialista en Comercio Exterior (UNR), Magíster en Economía Aplicada (Universidad Austral) y Despachante de Aduana. Dirijo DMF Comercio Exterior, soy inversor profesional (ICB) y desde hace más de veinte años acompaño a empresas en decisiones de importación y exportación. Escribí tres libros sobre comercio internacional y soy columnista en El Cronista y LT10 (ex La Nación). Mi frase preferida: “No te des por vencido ni aun vencido porque sino viene un chino y te mete en la heladera”. ¡Bienvenidos! 📘 Blog de Comercio Exterior: www.diegodumont.blogspot.com 🐦 Twitter/X: @diego_dumont

jueves, 18 de junio de 2026

Récord exportador: la Argentina vende como nunca, pero invierte cada vez menos


Récord histórico de exportaciones

Argentina acaba de cerrar mayo de 2026 con números que, a primera vista, resultan muy alentadores. Las exportaciones alcanzaron un récord histórico de USD 9.537 millones, mientras que las importaciones totalizaron USD 6.033 millones, permitiendo encadenar el trigésimo mes consecutivo de superávit comercial, con un saldo positivo de USD 3.504 millones.

El dato no es menor. El último déficit comercial se registró en noviembre de 2023. Desde la asunción de Javier Milei, la Argentina no volvió a mostrar un saldo comercial negativo. Durante 2023, prácticamente todos los meses habían cerrado en rojo, con las únicas excepciones de febrero y diciembre.

Hay que decirlo sin rodeos: Argentina nunca había exportado tanto. Es la primera vez que el país supera los 9.000 millones de dólares en un solo mes y ya se encuentra muy cerca de alcanzar las cinco cifras. Este año podría culminar con exportaciones por encima de cien mil millones de dólares. Un sueño.

Viento de cola y esfuerzo real. Precios y cantidades

Las exportaciones crecieron 34,4% interanual, impulsadas por una mejora de los precios internacionales (+13,9%), pero sobre todo por un aumento de las cantidades exportadas (+18,1%). El dato es relevante porque muestra que el récord no se explica únicamente por vender más caro, sino también por vender más.

De hecho, el impulso más genuino provino de los productos primarios, cuyas exportaciones crecieron 22,5% pese a una leve caída de precios (-1,5%), gracias a un salto de 24,5% en las cantidades exportadas. En el otro extremo, el sector más favorecido por los precios fue el energético: combustibles y energía registraron un crecimiento extraordinario de 167,1%, combinando un fuerte aumento de volúmenes (+78,5%) con una mejora de precios (+49,9%). Las manufacturas industriales también se beneficiaron más de los precios (+14,9%) que de las cantidades (+4,5%).

En otras palabras, detrás del récord exportador hubo tanto mejores precios como una expansión real de los volúmenes, con el agro y la energía como principales motores.

El fenómeno Vaca Muerta reduce las importaciones

En cuanto a las importaciones, registraron una caída interanual del 7%, impulsada por el efecto cantidad: los volúmenes importados retrocedieron 13,6%, mientras que los precios aumentaron 7,6%.

Pero el dato más interesante aparece en el rubro energético. Las importaciones de combustibles y lubricantes se desplomaron 32,9%, producto de una caída de 55,3% en las cantidades importadas. Se trata de una reducción extraordinaria que logró más que compensar el aumento de precios de 50,2%, en un contexto internacional todavía condicionado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.

La lectura es clara: Argentina compró mucho menos combustible del exterior aun cuando la energía se encareció significativamente. Detrás de este fenómeno aparece uno de los cambios estructurales más importantes de la economía argentina. Vaca Muerta ya no sólo impulsa las exportaciones energéticas; también está reduciendo la necesidad de importar energía. Lo que antes era una fuente permanente de salida de divisas comienza a transformarse en una fuente neta de generación de dólares.

El motor del superavit: minería, agro y energía

Apenas ocho  subrubros representan casi el 70% del valor exportado en Argentina. Y, oh casualidad, dentro de este ranking que es el que importa más, en el acumulado año a año, los tres rubros de mayor crecimiento son mineria, campo y petróleo… por goleada (Piedras, metales preciosos y sus manufacturas; monedas; , semillas y frutos oleaginosos y petróleo crudo).

La minería no es el item dentro de las MOI que más tracciona, sino que lo es material de transporte Terrestre, pero es dentro de los subrubros que más dólares aporta y el que más ha crecido dentro de las MOI.

La conclusión es contundente: sin minería, energía y agro, el superávit comercial de mayo simplemente no existiría

La advertencia detrás del récord

Sin embargo, no todo son buenas noticias.

Mientras celebramos los dólares que ingresan al país, aparece una señal que merece atención. Las importaciones de bienes de capital cayeron 6,8%, impulsadas por una reducción de 12,1% en las cantidades, a pesar de que los precios aumentaron 6%. Más preocupante aún es el caso de las piezas y accesorios para bienes de capital, cuyo valor se desplomó 26,6% debido a una caída de 34,1% en el volumen físico importado, aun cuando los precios crecieron 11,5%.

El quiebre de la inversión productiva en Argentina se hace evidente al contrastar los montos pagados frente al volumen real de lo que ingresa a las fábricas. En el caso de los Bienes de Capital (BK), aunque su valor de importación registró un último aumento del 4,5% en marzo de 2026, esto fue un "espejismo" impulsado por los precios, ya que para encontrar un crecimiento en el volumen físico (cantidades) hay que retroceder hasta diciembre de 2025, cuando subieron un 7,3%. El escenario es todavía más crítico para las Piezas y Accesorios (PyA): su valor no muestra una variación positiva desde agosto de 2025 (+13,2%), mientras que su volumen físico tuvo su último incremento marginal del 1,7% en octubre de 2025. Desde esas fechas, y durante todo lo que va de 2026, la entrada de maquinaria y repuestos al país ha caído sin pausa, consolidando la tendencia de una economía que exporta cantidades récord pero que ha dejado de renovar su capacidad instalada.

 

Casos particulares de éxito. El “milagro” de las pick up y la soja paraguaya

Para entender la complejidad de nuestra balanza, hay que mirar los casos específicos. El sector automotriz es deficitario en 416 millones de dólares, pero esa cifra esconde un éxito: los Vehículos para transporte de mercancías (camionetas) generaron un superávit genuino de 416 millones de dólares. Argentina no es mala fabricando autos; es una potencia regional en utilitarios, un éxito que queda "tapado" por la importación de autopartes.

Finalmente, el informe confirma una estrategia de supervivencia inteligente en el cordón industrial de Santa Fe: importamos un 50,9% más de soja bajo el régimen de admisión temporaria. Es soja que viene de Paraguay para que nuestras plantas de molienda no se detengan, permitiéndonos exportar aceite y harina con valor agregado.

Una Economía de dos velocidades

La economía argentina parece seguir moviéndose  hoy a dos velocidades.

Por un lado, el sector externo atraviesa uno de los mejores momentos de su historia reciente. Las exportaciones alcanzan niveles récord, la energía emerge como una nueva fuente estructural de divisas y el superávit comercial se consolida por trigésimo mes consecutivo.

Por otro lado, los indicadores vinculados a la inversión muestran una realidad mucho más moderada. La caída en la importación de maquinaria y repuestos plantea interrogantes sobre la capacidad de sostener en el tiempo este proceso de expansión exportadora.

El superávit de mayo es real, sólido y está respaldado por un crecimiento genuino de las cantidades exportadas. Pero el mismo informe deja una pregunta abierta: ¿puede sostenerse este dinamismo si las empresas están importando menos maquinaria y menos repuestos?

La Argentina exporta como nunca. El desafío será lograr que esos dólares se transformen en inversión productiva para que el récord de hoy no se convierta en el límite del mañana.


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